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¿QUIEN DIJO QUE HABIA MALOS VINOS?


MATEMOS AL VINO MALO!!!!

Hace pocos días en una charla de amigos alguien comenzó a hablar sobre vinos expresándose con tal autoridad ante todos nosotros, que decidí no pronunciar palabra y dedicarme a escuchar para aprender un poco de “los errores ajenos”. Este señor, que recién me habían presentado y que era desconocido para casi todos en el grupo, no paraba de hablar mientras esgrimía su copa de vino tinto cogiéndola por el cáliz como antiguamente hacíamos con las copas de coñac , con el consecuente aumento de la temperatura del pobre vino que esperaba ser degustado y no tan “hablado”.
Debo reconocer que dijo varias verdades sobre el vino pero también escuché algunas opiniones que me motivaron para escribir esta nota.
Hay varias opiniones que quiero comentar pero hoy me dedicaré sólo a un comentario que no sólo le hace mal al vino sino que no ayuda al consumidor que recién se inicia en el maravilloso, amplio, genial, lleno de vida y emocionante mundo del vino.
En su larga exposición, en un momento comenzó a clasificar los vinos entre malos y buenos basándose en un muy pobre concepto, el precio que los vinos tienen en las góndolas de los supermercados, pobres vinos, me imagino cómo se habrán sentido, han de haber quedado con su orgullo mancillado y me imagino a más de una botella de bajo precio, que se mantenía orgullosamente erguida entre sus pares más caros, derramando más de una lágrima.
Es como pensar que una persona de estrato 1 es peor que una de estrato 6 sólo observando su condición económica, tendríamos que responder ante Dios después de este pensamiento.

Los vinos son una materia viva, evolucionan permanentemente desde que se cosecha la uva, se prensa, se comienza la fermentación, se lo guarda en barricas de madera y hasta cuando ya está en la botella, sigue su proceso de maduración…hasta que finalmente muere, como todo ser vivo…si es que no lo consumimos a tiempo…cosa que los vinos nos piden a gritos desde el encierro de sus envases.
Los papás de los vinos son los enólogos y pregunto: ¿qué papá quiere que su hijo sea malo y que no triunfe en la vida?
Algunos hijos nos salen más brillantes que otros, más complejos, unos más interesados en la cultura general otros en los deportes…pero no podemos decir que son malos, simplemente son diferentes, nos transmiten cosas diferentes, logran cosas diferentes, pero todos son nuestros hijos, son como los vinos, criados con amor. Y los precios son como los salarios, los que más se esfuerzan, los que más estudian, los que son más completos en su formación son los que tienen los salarios más altos.

Siempre he defendido la teoría que en el mundo sólo hay 2 cocinas, la bien elaborada y mal elaborada y que una buena empanada muy bien elaborada le gana en un concurso profesional a un plato de langosta mal cocinado…y gracias a Dios que existe esta diferencia en las cocinas, porque sino estaríamos condenados a comer mal si nos comemos todos los día una simple empanada o un chicharrón o un plato de fríjoles, ya que siguiendo la lógica de este señor si un vino de bajo precio es malo, también lo será una comida de bajo precio.

Los que nacimos en países productores de vinos, estamos acostumbrados a beber vino, sobre todo acompañando las comidas. Y para ello, los enólogos nos entregan algunos de sus hijos para que disfrutemos de ellos todos los días, vinos jóvenes, alegres, informales, que nos hacen reír mientras disfrutamos la armonía con una comida también de todos los días, con esos fríjoles, esos patacones, esas arepitas y esas sopas maravillosamente sencillas que nos tomamos en familia…los disfrutamos, los compartimos y no nos afectan el presupuesto para llegar tranquilos a fin de mes.

Volviendo a la comida hago una pregunta: ¿cuántas veces comemos por mes en un restaurante de primer nivel y cuántas en la casa o en un lugar de comida más sencilla pero bien elaborada? Y agrego otra pregunta: ¿cuántas veces en la casa langosta, foie gras o caviar Beluga?
Lo mismo que pasa con esos restaurantes de alto nivel a los cuales vamos a disfrutar no solo de una buena comida sino también de un buen servicio, y a los cuales no llegamos con los minutos contados sino con el tiempo suficiente para disfrutarlos y conversarlos, pasa con los vinos. Necesitamos un vino para cada ocasión y debemos pensar que así como podemos disfrutar una comida sin ningún líquido o simplemente con un vaso de agua, también podemos disfrutar un vino solo o simplemente acompañado por un trozo de pan y de queso.
Es imposible disfrutar de un vino complejo, adulto, culto, señorial, acompañando una comida rápida de 15 minutos, sería como querer disfrutar una obra de arte sin detenerse a observarla.

Y por último otra reflexión sobre el precio de las cosas y su calidad. Salvo que uno viva al lado del mar en un lugar donde las langostas nadan a escasos metros de la costa, no es fácil comer una langosta todos los días y sobre todo fresca. En Medellín, por ejemplo, primero porque es difícil de encontrar, segundo porque nuestra cuenta bancaria debería ser bien abultada y tercero porque la mayoría de las veces se encuentra congelada…a lo sumo nos podríamos contentar con unos pequeños camaroncitos de $ 5.000 la libra.

DISFRUTEMOS ENTONCES DEL VINO…NO HAY VINOS MALOS…HAY VINOS DIFERENTES, HAY ALGUNOS QUE NOS GUSTAN MÁS QUE OTROS…ES COMO LA MÚSICA PODEMOS DISFRUTAR TANTO DE LA CLÁSICA COMO DEL REGUETÓN, DEL VALLENATO, DEL MERENGUE O LA SALSA…TAMPOCO HAY MÚSICA MALA HAY MÚSICA DIFERENTE…HAGAMOS CON EL VINO IGUAL QUE CON LA MÚSICA, DISFRUTEMOS DEL QUE MÁS NOS GUSTE PERO SIN DESPRECIAR A NADIE.

Nota: Quizás podríamos llamar malos vinos a aquellos que elaboran países no productores de vino con frutas, generalmente con frutas tropicales, y que venden como Vino de Cocina y con nombres realmente preocupantes como: Matador, Terminador y muchos otros que no recuerdo…por lo menos no los hacen con uvas.

Comentarios

  1. No puedo desacordar en que hay vinos distintos, pero... también hay malos vinos, claro que esto también depende del criterio de corte: quimicamente malogrado (defecturoso),estilisticamente exagerado (ej sobre expresado en madera que tapa todo) relacion calidad precio (estafa). Tiendo a considerar mal vino al primer tipo.
    Un afectuoso saludo.

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  2. ´Pero entonces tampoco deberíamos considerar como vino malo a aquellos de "Tetrabrick" hechos sólo con crierios comerciales masivos sin tener en cuenta calidad, disfrute etc...?
    Serían sólo vinos "distintos"?

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  3. Hola Rosa, Hola Miguel...claro que puede haber vinos mal hechos, como un pantalón al que se le deshacen las costuras. Pero creo que clasificar a los vinos por su precio me parece de mal gusto, sobre todo en países dónde una botella de vino estándar cuesta más de 10 dólares, bienvenidos los tetra hechos con buen criterio y responsabilidad que cuestan 5.

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